El peeling químico renueva la piel de forma controlada: mejora manchas, marcas superficiales, textura irregular y falta de luminosidad estimulando la regeneración natural.
Texto orientativo. Esta descripción es un ejemplo de la demo, pendiente de revisar con el estudio antes de publicarse.
Aplicamos un ácido de uso profesional (elegido según tu piel y tu objetivo) que exfolia las capas superficiales y acelera la renovación celular. La intensidad se ajusta en cada sesión.
Unos 45 minutos: limpieza previa, aplicación del peeling con tiempos controlados, neutralización y protección. Es normal notar calor o picor leve durante la aplicación.
En los días posteriores la piel puede descamar ligeramente; después se ve más uniforme y luminosa. Es imprescindible usar protección solar a diario durante el tratamiento, por lo que se recomienda especialmente de otoño a primavera.
Para manchas o marcas suele pautarse un ciclo de 3 a 6 sesiones separadas por 2–4 semanas. Como renovación puntual de luminosidad, una sesión ya se nota.
Preferimos evitarlo en épocas de alta exposición solar. Si solo puedes en verano, lo valoramos en el diagnóstico y usamos ácidos más suaves con fotoprotección estricta.